De Calella de Palafrugell a Llafranc, paisajes de revista

Seguimos desgranando los caminos de ronda de la Costa Brava, y lo retomamos en la Cala el Crit, donde lo dejamos en este artículo, junto a los jardines de Cap Roig

El punt de partida és la Cala el Golfet, concretament davant d’una pedra que ens indica el nom d’aquest privilegiat racó de la costa. Baixem per unes escales de la mateixa urbanització i allí hi observem un mosaic del poeta Joan Maragall que ja ens descriu breument el que tenim davant: “dues coses hi ha que al mirar-les juntes me fa el cor més gran: la verdor dels pins, la blavor del mar.”

Ya estamos en la cala el Golfet, una de las más bonitas y naturales de esta zona del Baix Empordà. Antes de continuar avanzando, fijaros en las islas que se ven al horizonte. Son las singulares Islas Formigues, un conjunto de 16 pequeños islotes que se encuentran entre Palamós y Palafrugell.

Nos vamos en dirección a Calella de Palafrugell, pasando por túneles muy curiosos que nos permiten seguir por un camino llano, cuidado y muy accesible. Queremos destacar que este tramo bordea la costa muy cerca del mar, y no es un recorrido nada largo. Por lo tanto, puede ser ideal para ir a pasear un rato, sin tener la necesidad de llevarnos la bolsa cargada.

Pasamos por delante del Hotel Sant Roc de Calella y llegamos a la playa del Port Pelegrí. Aquí, el camino ya es diferente, y nos dejamos cautivar por la belleza de Calella de Palafrugell. Famoso por sus casas frente al mar, los restaurantes, las barcas de colores en la arena… en definitiva, una composición de elementos marineroes que hacen única Calella y que debéis inmortalizar con vuestra cámara.

Calella y su playa de Port Bo también son conocidas por las habaneras que tienen lugar cada año, otra propuesta que os hacemos si tenéis ganas de disfrutar de una noche de verano en esta localidad con tanta magia.

Llegados a la playa del Canadell podemos observar los portales de colores que quedan a pie de playa. Y es aqu, donde encontramos una propuesta que no os podéis perder los amantes de la literatura: la ruta de Josep Pla, nacido en Palafrugell y quien siempre había confesado tener una devoción especial por Calella.

Siguiendo el camino y dejando atrás Calella de Palafrugell, a lo largo del camino de ronda encontramos un buen número de bancos donde sentarse y disfrutar de la profundidad del Mediterráneo. Llegamos a la Punta d’en Blanc desde donde podemos ver la bahía de Llafranc y el Cabo de Sant Sebastià, y de pronto, nos encontramos una estatua diseñada por el escultor americano Rodolfo Candelaria, que toma el nombre de la “Gente del Mar”.

Avanzamos un poquito más y ya habremos llegado a Llafranc, con un descenso final desde el camino hasta el paseo marítimo, recorriendo las estrechas calles de este pequeño municipio.

Una salida muy recomendable, con tramos muy diferenciados tanto de paisaje como de terreno, en estrecho contacto con la naturaleza. Olor de mar y pinos, con lugares muy pintorescos y llegando al paseo de la playa de Llafranc y, en todo momento, con el Faro de Sant Sebastià como vigilante.

Al final habremos hecho un camino de poco menos de dos kilómetros, que nos ha permitido sentir de cerca la elegancia de la Costa Brava y sus majestuosas vistas. ¿Vamos a descubrirlo?

Fotos: Francesc Tur, Archivo de imágenes PTCBG, Archivo de imágenes IPEP