El privilegiado balcón del Castillo del Montgrí

El Castell del Montgrí des de baix
Vistes a la Costa Brava des del Castell del Montgrí
El Castell del Montgrí
Passejada cap al Castell del Montgrí
Vistes a la Costa Brava des del Castell del Montgrí
Vistes a la Muntanya des del Castell del Montgrí
Vistes des del Castell del Montgrí
Vistes a les ermites des del Castell del Montgrí

¿Buscáis una ruta sencilla, agradable, en un entorno privilegiado y con historia? Os animamos a subir al Castillo del Montgrí. ¡Qué mirador tanto privilegiado! Os sentiréis unos auténticos afortunados cuando desde los pies del castillo o desde los balcones de cada torre observéis las Islas Medes, el Golfo de Roses, el Baix Ter… Tomad nota que os indicamos cómo llegar.

Vamos hacia Torroella de Montgrí, y una vez en el pueblo nos dirigimos a la Ronda Pau Casals donde hay una explanada donde dejar el coche. Justo al lado, encontramos el inicio de la ruta con un primer panel que nos indica los tres posibles itinerarios: subir al castillo, ir a la ermita de Santa Catalina o bien llegar hasta las dunas.

Nosotros subiremos al castillo. Son dos horas de excursión (aproximadamente) hasta el Castillo del Montgrí al ritmo de los más pequeños, aunque dependerá de su edad, costumbre y ganas de caminar. Iremos siguiendo las marcas rojas y blancas del GR-92 y no tendremos pérdida.

El privilegiat balcó del Castell del Montgrí

Durante la subida encontraremos tres capillas, que según se cuenta, marcaban el camino hacia la ermita de Santa Caterina. Un poco más allá de medio camino encontraremos una cruz de hierro, es el Coll de la Cruz, donde todo el mundo se para a hacerse fotos o simplemente a descansar un rato para observar el maravilloso paisaje que desde aquí ya nos ofrece el Baix Empordà. Aquí encontraremos un cruce de caminos que nos llevarán a la ermita de Santa Caterina (si nos desviamos hacia la izquierda), en la montaña de Ullà o bien hacia el castillo (si seguimos el de la derecha).

No sacaremos el ojo a la fortificación y seguiremos con nuestro objetivo. Enseguida encontraréis varios zigzag en subida, pero el Castillo del Montgrí ya está muy cerca. Y una vez arriba, os aconsejamos sentaros un rato, coger aire y disfrutar de la panorámica de 360 ​​grados que tendréis delante. A vuestros pies, el Parque Natural de las Islas Medes, el Montgrí y el Baix Ter, y podréis seguir con la vista el perfil de un gran tramo de la Costa Brava.

Eso sí, no podéis iros sin haber entrado en el castillo y subir a los balcones de cada una de sus torres, después seguir su perímetro exterior y observar las piedras que aún quedan sueltas y que se utilizaron para construir el castillo. También veréis una antigua cisterna de agua y unos interesantes paneles informativos con los que aprenderéis a diferenciar cada una de las zonas del castillo.

Estamos convencidos de que no encontraréis el momento de bajar (que tendréis que hacerlo por el mismo camino), pero es una ruta tan accesible y sencilla que la podréis volver a hacer cualquier otro día. Eso sí, evitad hacerla en las horas de más sol durante el verano porque no hay ninguna sombra. Y como el camino es muy pedregoso aconsejamos traer buen calzado.

Tanto subiendo como bajando seguro que os encontraréis a muchos excursionistas como vosotros, sobre todo a gente de Torroella que ya tiene por costumbre hacer este itinerario. Y es que el castillo del Montgrí, construido entre 1.294 y 1301 por el rey Jaime II, es una fortificación militar declarada bien cultural de interés nacional y que es orgullo de todos los torroellencs.