Paseos de verano por las marismas de Banyoles

Tardes de verano y el entorno del lago de Banyoles, ¡una combinación ganadora, siempre! Os proponemos un paseo relajado, para disfrutar con la tranquilidad que requiere esta época, por un paraje natural protegido que luce todo el año. Se trata de un sencillo recorrido de 2 kilómetros a través de los humedales de la Puda y las Estunes, que os permitirá descubrir varios pequeños lagos y la parte más virgen y mágica de los alrededores de un lago que en verano se llena más que nunca de vida y actividades náuticas.

45 minutos de suave recorrido

Para iniciar el recorrido debéis ir hasta el lago, delante del campo de fútbol, ​​donde encontraréis el punto de salida de este itinerario que sale hacia el paseo Magdalena Aulina. Este agradable camino protegido por la sombra de grandes plataneros os llevará muy cerca de las pesqueras del lago, y llegados a la pesquera de Mata el camino se desvía hacia el paraje de las Cigüeñas.

En este punto se han realizado varios trabajos para favorecer la reintroducción de esta especie, y veréis algún nido mientras seguís en dirección a los lagos de la Puda. En este punto tenéis la opción de alargar un poco la salida y dar una vuelta circular por el bosque de las Estunes, un paraje de robles y grandes encinas, con la peculiaridad de unas grandes placas de travertino con socavones y grietas en los os podéis adentrar.

Els esvorancs entre les roques de travertí

Es un bosque lleno de leyendas sobre las gozas del estanque, unos seres fantásticos relacionados con el agua. Para continuar con el itinerario debéis seguir las indicaciones en dirección a los lagos de la Puda.

Los singulares lagos de la Puda

Esta es una zona muy peculiar porque en poco espacio encontraréis hasta tres pequeños lagos, mientras camináis por unas pasarelas de madera siempre ambientadas por juncos en un típico bosque de ribera. La calma de este espacio os irá llevando hasta la Font Pudosa, que debe su nombre al fuerte olor producido por los gases sulfhídricos de este lugar de aguas curativas, que en el siglo XIX propició la construcción de un balneario, hoy medio desaparecido.

La Font pudosa, con los restos del antiguo balneario de la Puda

A partir de aquí el camino indicado os llevará, a lo largo del paseo Dalmau, hasta el punto final de la ruta, cerca del lago.

Fotos: Albert de Gràcia, Archivo de imágenes PTCBG