Penúltima etapa de la Ruta del Ter: de Manlleu a Girona

La sortida de l'últim tram de la Ruta del Ter és a Girona

¡Continuamos la Ruta del Ter por la tercera y penúltima etapa! Seguimos recorriendo el río Ter y lo haremos desde donde lo dejamos en la segunda etapa de la ruta, Manlleu. ¡Hoy llegaremos hasta Girona, pero necesitaréis bastante energía porque esta etapa es larga y tenéis que estar preparados! Son 75km de aventura, desconexión, paisaje, esfuerzo y, sobre todo, ¡satisfacción!

¡Empezamos! Objetivo Girona

El punto de encuentro es en Manlleu, en el Museo del Ter. ¿Vamos? El primer pueblo hacia el que nos dirigimos es Roda de Ter, pasando por el Camino de los pozos, una antigua construcción fluvial. Una vez en esta pequeña población debemos continuar por la carretera de Barcelona, ​​siguiendo las indicaciones verdes y rojas que marcan la Ruta del Ter, hasta que topamos con la fábrica de la Blava, donde trabajó el poeta Miquel Martí i Pol, hijo ilustre de la población.

Enseguida llegamos a la fuente de las Brujas, donde hay una pequeña zona de picnic y el área de escalada deportiva de Sorralta. Nosotros seguimos carretera allá dirección Tavèrnoles.

Hay que estar atentos a las marcas que nos señalizan el itinerario, porque a partir de ahí iniciaremos un tramo en que la ruta senderista y la ruta cicloturista se van separando y volviendo a encontrar en varios puntos. Por lo tanto, hay que tener cuidado y, si hacemos la ruta en bici seguiremos las marcas rojas cuando los caminos se separen, y las marcas bicolores (verdes y rojas) cuando vuelvan a coincidir. En este punto, encontraremos un poste informativo de La Granja Els vímets.

Subimos por la carretera asfaltada que va al Parador de Sau pasando por Tavèrnoles, donde os recomendamos que hagáis parada y contempléis su iglesia románica de San Esteban. Una vez vista, encaramos el tramo de las presas de Sau. Durante este sector podréis disfrutar de unas espectaculares panorámicas del pantano de Sau y de los escarpados riscos de Tavertet.

Llac de Susqueda amb vista aèria.

Siguiendo la sombra de Serrallonga

El final de esta etapa se hace siguiendo el carril bici de la Vía Verde que nos lleva hasta el Pasteral, La Cellera de Ter, Anglès… Poblaciones donde podéis deteneros y recuperar energías para retomar la ruta y dirigiros a Susqueda. Tenemos que pasar por el Sot de Serrallonga, por la Punta de la Serra dels Tanys (desde donde tenemos buenas vistas de la presa de Susqueda) y por San Miquel de Maifré. Es por estos parajes donde se escribió la historia del famoso bandolero Serrallonga, quien se refugiaba en la espesura de esta zona montañosa, marcada por el gran pantano y por el silencio que habita.

Y ahora sí, llegamos al Pasteral, donde debemos girar a la derecha, pasar por el lado del bar restaurante (por sobre del río Ter) y coger el carril bici de la Vía Verde. Pasamos por el lado de la Escuela de Arte, a pie de carretera, y cruzamos La Cellera de Ter, bordeamos Anglès, siempre siguiendo el río Ter. Ahora dejamos atrás el municipio y siguiendo la Vía Verde, circularemos de forma segura hasta Girona.

Carrers del casc antic d'Anglès.

Siguiendo la Vía Verde pasamos por Bonmatí, las centrales hidroeléctricas de Vilanna y los Condes de Berenguer, hasta llegar a la antigua estación de Bescanó, un antiguo edificio reconvertido en un espacio de información turística.

Llegamos a Salt y cuando encontramos el poste informativo “Resclosa de la Pilastra”, nos desviamos a la izquierda. Prestad atención porque este punto es perdedor, ya que mucha gente sigue todo recto (nos llevaría también a Salt, pero no seguiríamos la Ruta del Ter). Un poco más allá seguimos, a la derecha, la indicación que nos llevará hacia Girona sin atravesar el río, pasando por un camino a la sombra de los plátanos.

Y ya habremos llegado a nuestro destino: la ciudad de Girona. No hace falta que os digamos que es parada obligatoria y que tiene un montón de lugares para visitar, restaurantes donde disfrutar de una buena comida y calles por recorrer con todos los servicios que necesitéis.

Estamos convencidos de que esta tercera etapa de la Ruta del Ter os fascinará y a pesar de haber hecho tantos kilómetros, tarde o temprano, la querréis repetir. El encanto de los pueblos, los parajes y los detalles que iréis encontrando, os obligarán a hacer más de una parada.

Recordad que tenéis un montón de servicios a vuestro alcance a lo largo de todo el recorrido. Y en cualquier momento podéis recuperar los detalles de la primera y la segunda etapa de la Ruta del Ter.

Fotos: Marc Roca, Maria Geli y Pilar Planagumà, Jase Wilson, Pere Duran, Archivo de imagenes PTCBG