Esquí en la Molina, con un paisaje fascinante con el Telecabina la Molina (Cadí-Moixeró)

Os proponemos un juego de contrastes. Una propuesta para ver, en un mismo sitio, dos postales absolutamente opuestas. ¿Recordáis aquella Costa Brava de verano, en la que de día disfrutáis de cala en cala, y que al atardecer se transforma en un paraíso de calma y luz anaranjada? Pues en el Pirineo de Girona os proponemos una descubierta del pico de la Tosa de Alp, a más de 2.500 metros de altura.

Telecabina la Molina

El Pirineo entero se abra ante vuestros ojos

La actividad se localiza en la estación de La Molina. Esta cima, donde también se encuentra el refugio Niu de l’Àliga, será el punto de inicio de vuestros mejores descensos, ahora que tenéis todas las pistas abiertas y una nieve óptima para disfrutar de un fascinante día de esquí. Y cuando ya lo hayáis dado todo, y una vez guardados los esquís o la tabla de snow, regalaros la formidable experiencia de subir de nuevo hasta esta cima con el Telecabina Cadí-Moixeró. Son casi tres kilómetros y unos veinte minutos de trayecto, durante los cuales el paisaje pirenaico os fascinará mientras se va abriendo ante vuestros ojos, a medida que el remonte mecánico avanza en su ascenso. A partir de media tarde, con la bajada del sol, el paisaje toma un color más cálido, de reposo. Y al llegar arriba, el premio es total. A vuestros pies toda la inmensidad de las montañas de la Cerdanya, Ripollès y Berguedà, la extensión de la cordillera hacia Francia e incluso, en días muy claros, podéis ver la sierra de Montserrat, el Montseny e incluso el Tibidabo de Barcelona.

Telecabina la Molina: Tosa d’Alp
Las vistas desde el Niu de l’Àliga son fascinantes

Una velada extraordinaria a 2.500 metros

Nunca encontraréis el momento de volver a bajar, porque este paisaje seduce, y más aún cuando se empiezan a encender las luces de pueblos y valles pirenaicos. Si lo deseáis, incluso podéis quedaros a cenar en el restaurante de la Tosa de Alp, con la calidez de una buena chimenea encendida. El paseo nocturno del Telecabina es los sábados, con reserva 24 horas antes a través del correo receptiu@lamolina.cat. Consultad horarios y más información.

Y como os decíamos al inicio, esta propuesta de contrastes es extraordinaria. Porque llegar hasta aquí, al punto más alto de La Molina no sólo os permitirá disfrutar de un espectáculo visual único, sino que durante el día también os permitirá conectar con las pistas de Masella, a todos aquellos que hayáis adquirido el forfait conjunto de las dos estaciones, y que os ofrece un global de 132 pistas en el que es el dominio esquiable más grande del Pirineo.

Refugio Niu de l'Àliga

Infórmaros también de las bajadas nocturnas que se organizan desde La Molina, porque entonces el paquete sí que ya no puede ser más completo: paisaje top, cena con un decorado natural inigualable y descenso esquiando a la luz de la luna. ¡A ver quién lo supera!

Fotos: La Molina y Toni Grases